martes, 20 de enero de 2009

Mci Radio 1550 AM - Poder que transforma




5 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA AMIGOS DE MCI RADIO LA VERDAD HACE TIEPOS LOS ESCUCHO SU PLOGRAMACION ES LA MEJOSR Y ME EDIFIACAN PERO AHORA ANDO UN POCO MAL Y NECESITO SU AYUDA PLIS MI CORREO ES GUTI252009@HOTMAIL.COM ES MI RELACION SENTIMENTAL CON UNA OPITA Y ESTA JUGANDO CONMIGO QUE CONSEJO ME DARIAN Y QUISIERA CONOCER A ESE Dios del cual tanto e escuchado att jorge gutierrez bogota colombia

nardagemimah dijo...

En casa de mi padre muchas moradas son
Si no fuera cierto lo que me han dicho de manera
Él ha ido a vivir en esa ciudad brillante
Él es la preparación de una mansión allí me sé

Jesús murió en la cruz que soportar mi dolor
Libremente las almas que murieron como usted podría tener una nueva vida
Pero sé que pronto vendrá un futuro brillante
Cuando el mundo se libre de todo pecado y lucha

(No salvadores evitar el amor, desde arriba en gloria)
(O usted no estará ahí para cantar el Evangelio de la historia)
En casa de mi padre muchas moradas son
Si usted es verdad, a esta tierra que usted y yo vayamos


Canto en casa de mi Padre

nardagemimah dijo...

¿Y LOS 9 DÓNDE ESTÁN?


"Diez hombres habían venido a Jesús cubiertos de lepra. "Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros." Le habían rogado. El Salvador les dijo: "Id, mostraos á los sacerdotes." cumpliendo así la ley de Moisés sobre la lepra. Indudablemente los diez tenían la suficiente fe para obedecer las palabras de Cristo, pues partieron hacia el templo. "Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios." Sin duda un milagros poderoso. Su carne, momentos antes pútrida, era ahora suave y sana. Seguramente volverían para dar gracias por la curación , pero sólo uno volvió.

"Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?" preguntó Jesús. ¿Tan pronto se olvidaron de dar gracias?

Que irónico que un no-judío volvió para darle gracias por su saneamiento al Rey de los Judíos. Ese día él llegó a ser sano y salvo por su inmensa fe en el Hijo del Hombre. Llegó a ser un ejemplo de la gracia que debe habitar en el corazón de los herederos del Cielo.

Aun hoy, la pregunta sigue haciéndose. Cuéntase una vez que un pastor vivió en un activo puerto de mar. Después de un terrible tormenta, clavó en su iglesia un cartel con los nombres de nueve marineros. Sobre los nombres escribió: "Perdidos en el mar". La noticia cundió por toda la ciudad, y uno tras otro los nueve hombres vinieron a protestar. Después de cada protesta, el pastor tachaba un nombre. En la reunión de esa noche explicó: "Se me pidió que orara por la seguridad de once personas del naufragio del viernes. Sólo dos vinieron a solicitarme que diera gracias por su feliz retorno. Di por sentado que las otras nueve se habían ahogado".

¡Con cuánta frecuencia nos asemejamos a los nueve! Diariamente el Señor nos derrama miles de bendiciones. Nos da vida, salud, comida, techo, empleo, aire para respirar, luz para ver, el cántico de las aves para alegrarnos el día y muchísimas más. Nos cuida de los peligros, visibles e invisibles. Nos levanta del lecho de enfermedad. Nos ofrece las riquezas de la salvación mediante Cristo.

¿Le agradeces todas estas mercedes? ¿Le has dado gracias por este día de vida que vives hoy? ¿Estamos entre los nueve, o somos como aquel samaritano que volvió, lleno de agradecimiento?

Anónimo dijo...

LA FRAGANCIA DE CRISTO


"¡Un cristiano es un frasco de perfume viviente! "Doquiera vaya, gracias a Dios, él hace de mi vida una constante procesión de triunfos en Cristo, que difunde el perfume de su conocimiento en todo lugar, por mi. Tenemos este tesoro, el perfume de su conocimiento, en "vasos de barro”. Y estamos para esparcir este perfume doquiera vayamos.

A un niñito se le dio un frasco de perfume. Lo sacó para mostrarlo a sus compañeritos de juegos. Pero antes lo escondió de ellos detrás de su espalda diciendo: "A que no adivinan lo que tengo”. Los chicos se pusieron tan curiosos que allí mismo levantó en alto el frasco sobre su cabeza y exclamó: -Perfume, esto es lo que tengo.

Los muchachitos leyeron cuidadosamente la etiqueta como mejor pudieron: Finalmente uno de ellos dijo: -Esas sólo son palabras. ¿Por qué no quitas el corcho de la botella y te diremos si es verdad o no? Pronto el chico estuvo trabajando con su navajita, y cuando saltó el corcho, los muchachos olieron profundamente y uno de ellos dijo con aire de dar el veredicto final: "Era lo que decía, ¿verdad?" Hay una gran necesidad que todos los cristianos quiten el corcho de la botella y permitan que el mundo respiren la fragancia de la Rosa de Sarón que florece en nuestro corazón.

Alguien puede decir: Yo he sido miembro de la iglesia por muchos años. Mi nombre figura en el libro de la iglesia. Pero eso no es suficiente. El chico dijo de la botella: "Esas sólo son palabras". Tal vez debemos quitar el corcho de la botella y permitir al mundo que huela profundamente y descubra si lo que hay adentro es genuino o no. ¿Florece en tu corazón la Rosa de Sarón?"

nardagemimah dijo...

La paciencia es una virtud que merece nuestra mayor atención. ¿Cuántas veces has retado la sabiduría de Dios al pensar "¿Porqué eso es así?" o "¿Porqué aquél / aquélla y no yo?", sólo para darte cuenta más adelante en tu camino que lo que Dios sabía lo que permitía? ¡Muchísimas! La impaciencia es una treta del enemigo para minar nuestra confianza en Papa Dios. Una vieja anécdota de una anciano chino, su hijo y sus vecinos ilustra la sabiduría en ser paciente.

Un día un caballo de la casa del anciano se soltó y huyó a las colinas. "Un caballo se nos ha escapado" dijo el viejo chino "¡Qué mala suerte!", le dijeron vecinos. Les dijo el viejo chino. "¿Porqué dicen que es mala suerte?"

Efectivamente, la noche siguiente el caballo regresó al establo, junto con doce caballos sementales más. El hijo del granjero, al ver esto dijo: "Vienen doce sementales detrás de nuestro caballo." al ellos entrar, el coral, él cerró la puerta y puso la cerradura. Al enterarse los vecinos de esta noticia, corrieron a la casa del granjero pare decirle, "¡Mira, tienes 13 caballos ahora! ¡Qué buena suerte!". El viejo chino les dijo: "¿Cómo saben que eso es buena suerte?".

A los poco días por la tarde, el hijo estaba trabajando con un trío de sementales, cuando fue arrojado al suelo y se rompió una pierna. Los vecinos vinieron esa misma noche para manifestar su tristeza y dolor al granjero, y dijeron: "Tu hijo se he rota una pierna, ¡Qué mala suerte!" El viejo granjero respondió una vez más: "¿Cómo saben que es mala suerte?"

Efectivamente, a los pocos días más tarde se levantó una guerra y pasaron unos sargentos para el pueblo pare llevarse a los jóvenes que estaban en buena salud. Los 10 jóvenes a los que se llevaron, nunca regresaron; pero al hijo del granjero se salvó de ir a la guerra y morir debido a la pierna rota.

Los hijos del Altísimo no tienen suerte, pero si desarrollan paciencia, verán su fe en el Señor crecer. Tengamos paciencia y fe en Dios. El nos mostrará lo que podamos necesitar para ser victoriosos en Su nombre. Dale tiempo a Dios y El te contestará todas tus preguntas y dudas de manera que dirás: "¡Que bien hace Dios todas las cosas!". Dale tiempo para que El pueda mostrar sus bondades, su cuidado y amor contigo todos los días. Dale tiempo a El y El te la dará a tí.

sacado de Reflexiones Cristianas