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miércoles, 1 de agosto de 2012

Hebreos 11:1-6


Hebreos 11:1-6

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

La fe

11 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.

3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

http://www.biblegateway.com/passage/?search=hebreos%2011:1-6&version=RVR1960

viernes, 19 de junio de 2009



Lo sabe, lo cree, lo hace

Para lograr milagros necesitas conocer, tener fe y poner en práctica la Palabra de Dios.

Todos anhelamos milagros pero para lograrlos necesitamos fe. El Señor dice que es más bendición dar que recibir y sólo dando es como recibimos. Cuando un milagro sucede hay alguien que lo recibe y alguien que lo facilita. Como hijos de Dios debemos provocar cosas buenas en otros para convertirnos en candidatos a recibir.

La crisis es una realidad mundial que nos afecta a todos. En medio de la recesión económica, violencia y desempleo necesitamos fe y palabras de aliento. Mis empleados por ejemplo tienen suficiente con enfrentarse a los problemas en la calle, así que yo les motivo con palabras optimistas, no soy un jefe de cara amarga porque deseo ser identificado como un cristiano que practica su fe.

Hechos 3: 1-7 nos dice: Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;

El libro de Hechos en sus dos primeros capítulos relata la situación de los discípulos después de la resurrección de Jesús. Él les había pedido esperar a que el Espíritu Santo los visitara y derramara poder sobre ellos. Durante los 40 días posteriores al milagro de la resurrección les recordó los principios más importantes del Reino. Les dijo que debían imponer manos para sanar enfermos, llevar a las personas al conocimiento de Dios y recordar que la Palabra tiene poder. Finalmente el Espíritu Santo descendió sobre ellos y los llenó de unción. Seguramente fue un escándalo ver y escuchar a esos hombres borrachos en el Señor.

Saber para creer

Luego de recibir la unción Pedro y Juan se encontraron con el cojo. En ese momento Pedro recuerda las palabras de Jesús y confiando en ellas decidió sanarlo. No le dio limosna sino que cambió su vida para gloria del Señor. Pedro comprendió las promesas que conocía. Esa es la primera fase de la fe que produce milagros. Tú debes estar seguro de los que sabes acerca de las promesas de Dios y decidirte a actuar, así como Pedro lo hizo. El discípulo tomó lo que sabía y creyó. Ese es el proceso: escuchar y comprender la Palabra para luego ponerla en práctica.

Creer para hacer

El momento de la decisión es pasar del “saber” al “creer” porque puedes saber mucho pero no creer nada. Nota que aunque Pedro no sabía exactamente que había sucedido en su vida, estaba seguro que ya no era el mismo y compartió lo que tenía. Definitivamente sabía mucha Palabra al igual que los demás discípulos pero fue el primero en obrar un milagro porque se animó a creer. Muchas veces no trascendemos a una vida de milagros porque dudamos y estamos pendientes de lo que dirán los demás. Cuando no estás seguro de las promesas, prefieres no creer y evitar la vergüenza.

Ahora piensa en el cojo, él no era cristiano, seguramente sabía algunas cosas sobre Jesús pero realmente no era un creyente. Muchas veces sucede así. Hay personas que tienen su vida comprometida con Dios pero no logran alcanzar sus milagros, por el contrario hay algunas personas que sin estar muy cerca del Señor reciben su milagro inmediatamente. Esto sucede porque creer puede más que saber, pero la fe con conocimiento es más poderosa.

Fe para actuar

Hechos 3:16-17 relata: Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros. Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes.

Pedro hablaba de su propia fe y de cómo ésta era la llave para obrar milagros. Luego habló de la fe del cojo porque es necesario que ambos crean para recibir. Seguro Pedro también tuvo dudas frente a las personas que le veían pero las superó. En ese momento actuó en base a lo que sabía y creía. Esa es una gran lección para todos.

Las cuestiones de la fe son así, debes estar convencido y actuar creyendo en las promesas. Obra según te corresponde y deja que Dios haga su parte. Si nos piden orar por un enfermo, debemos hacerlo con la fe de tener la Palabra y la decisión de hacerlo. Sin importar si el milagro de sanidad se hace evidente, debes darle gloria a Dios. No temas ni te avergüences porque la obra es de Él. Si el Señor ya te dio la Palabra, créele y confía. Él necesita esa plataforma de confianza para bendecirte. Imita a Pedro que decidió actuar, toma de la mano al cojo y ordénale que camine, entonces el milagro se producirá.

Dios cumple lo que promete. La fe que produce milagros está basada en el conocimiento del Señor, tu carácter decidido y capacidad de actuar. Personalmente no quiero que me reprenda por haber desperdiciado todas Sus promesas. Quiero tomar la decisión sin miedo porque tengo la seguridad que de Su parte todo está listo para bendecirme.

Actúa, no esperes más. Tenemos al Espíritu Santo que nos llena de poder. La unción es más que sentirte gozoso por un momento. Ser lleno del Espíritu es dejar que realmente te transforme en una mejor persona. No desperdicies la unción y actúes como un pato que al salir de agua está tal como antes.


sábado, 23 de mayo de 2009


Pastor Jose Antonio Putzu
Una fe expectante

Algo grande viene a tu vida, solamente debes demostrarle al Señor que crees en sus promesas y las esperas sin importar cuanto tarde.

Hebreos 11:1 nos comparte: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

La fe es certeza y convicción de lo que no es visible. Es necesaria la esperanza para que exista fe. La Palabra dice que al creyente todo le es posible. Hay una escala, si no espero no demuestro mi fe y sin fe nada es posible.

Aprendamos a esperar aunque nos desagrade. No hay nadie que con mucha hambre tenga la paciencia de aguardar turno para comprar comida. Nos desagrada hacer cola en cualquier lugar, en el banco, en el buffet de una boda, donde sea nos desesperamos con facilidad. Si dejas de esperar, te olvidas de creer y entonces ya no eres candidato para recibir. La clave para recibir es creer y la clave de creer es esperar.

Hay cuatro razones por las que dejamos de esperar y que nos alejan del proceso de recibir sanidad, felicidad y unción del Señor.

Cuestión de tiempo

Una de las razones por las que no esperamos es tiempo. La Biblia dice que la paciencia es fruto del Espíritu, o sea que ser desesperado es producto del mundo. Una joven bonita y especial pero desesperada se casa con quien no debe. Es decir que el peor gorgojo que come la mejor mazorca porque ésta no sabe esperar.

2da. de Pedro 3:9 dice: El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Dios no retarda sus promesas, nuestra duda y desesperación tal vez sí. Hay gente que se muere y no recibe lo prometido porque su conducta limita la capacidad de recibir. Dios quiere bendecirte ahora pero no tiene la culpa de que tu actitud atrase el proceso.

Romanos 8:25 recuerda: Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

Dios te reserva aquello por lo que has creído con paciencia. Como cuando quieres comprar un auto que ves en catálogo y tienes que esperar a que esté disponible. Si alguien más lo pide, el vendedor le dirá que ya está apartado. Dios no juega con nuestros sentimientos e ilusiones. No engaña porque quiere que alcances todo lo que anhelas. Tu paciencia le pone un letrero con tu nombre a las promesas del Señor. Así le sucedió a mi esposa que me reservó para ella delaten Sus ojos.

Esperar lo invisible

En Romanos 8:24 leemos: Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

Las cosas invisibles son un reto y la segunda razón por la cual dejamos de esperar. Todo lo que anhelas es una provocación de Dios y una oportunidad para ti. El esposo, la familia, la casa o carro que no tienes son una promesa.

Hebreos 11: 27 dice: Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

Ver lo invisible te sostiene. Moisés dejó lo que veía y se sostuvo con lo que no veía. No ver las cosas desmotiva cuando debería ser al contrario. Lo que no vemos y deseamos ver tiene que ser un motivo para luchar. Proclama: “No me voy a desesperar, me sostendré en la fe”.

Desinterés y falta de enfoque

Este es el tercer motivo que nos orilla a desesperar. Muchas veces sabes lo que Dios quiere para tu vida pero ya no te motiva, pierdes el interés. Esto es realmente peligroso. Esaú es un ejemplo. Vendió su primogenitura porque tenía hambre, perdió el enfoque y cambió algo muy anhelado en esa época por un plato de lentejas. No pierdas de vista las promesas. Yo trabajo con jóvenes y es difícil que se mantengan enfocados. Para buscar novia les sugiero hacer un listado de las características que buscan. Algunos dicen que eso es atarse y ser demasiado calculador, pero es mejor tener claro lo que se quiere a perder el rumbo. Si no estás seguro de lo que deseas y pierdes la paciencia para esperar las promesas, cualquier cosa que venga estará bien. Entonces te verás en el trabajo que nunca pensaste y viviendo una vida que no querías.

Frustración

Dejamos de esperar por decepción. Si intentas muchas veces lo que anhelas y no ves avances, debes insistir. Sigue creyendo porque Dios responderá. Dice la Palabra que la esperanza no avergüenza. No prestes atención a las críticas o burlas. Con orgullo afirma que morirás creyendo porque esa es la actitud que agrada al Señor. No abandones tus sueños e insiste en tu fe. Debes estar dispuesto a esperar para alcanzarlos. Tomas Alva Edison, el inventor de la bombilla eléctrica dijo: “Muchos de los fracasos en la vida los experimentan personas que no se dan cuenta de cuán cerca estuvieron del éxito cuando decidieron darse por vencidos”. Muchas personas se rinden cuando están a punto de lograr sus objetivos. Si buscas sanidad, espérala, no abandones la lucha cuando estás tan cerca de lograrla. No desesperes, sostén tu mirada en lo invisible.

Estas cuatro cosas provocan que abandones tu promesa y proyecto de vida. Pero hay otras tres que te ayudarán a alcanzar tus metas. La primera es la fe.

El escudo de la fe

Efesios 6:14-16 advierte: Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

Hay una vestidura especial para los cristianos. Para lograr tus metas necesitas protegerte con la fe. El versículo es contundente sobre esto. Cuando dejas de creer en algo y piensas que ya lograste todo lo que anhelabas, eres un blanco fácil para el ataque del enemigo. Si te propusiste ganar US$10,000.00 y lo logras, tu ánimo se relaja y bajas la guardia, te confías. Los líderes de la iglesia nos propusimos alcanzar un gran número de grupos en casa. Cuando lo logramos organizamos una celebración especial a la que asistieron miles de jóvenes. Yo estaba realizado y en ese momento el Señor me dijo: “Eres presa fácil porque alcanzaste tu objetivo”. Si logras algo que te habías propuesto, busca metas más difíciles de alcanzar. Busca siempre concentrar tu fe y esfuerzo en un objetivo concreto. Cuando inauguramos el templo, el pastor Cash dijo que ya estaba pensando en el siguiente proyecto porque este lugar nos quedaría pequeño en poco tiempo. Ni siquiera llenábamos el primer templo y ya estaba pensando en el segundo porque la fe es su escudo de protección. Lograrás lo que te propones si tienes la fe por escudo.

Déjate guiar por Dios

La segunda ayuda para alcanzar lo has esperado es ser guiado por Dios. La fe debe estar dispuesta a esperar en cada momento. Si eres líder debes demostrar que tu fe es expectante, o sea que espera por más. No pienses que ya diste tu mejor prédica, piensa que aún tienes muchas prédicas poderosas que compartir con la que Dios te usará más que nunca.

La fe debe esperar minuto a minuto. Cuando vienes a la iglesia debes venir esperando que el Señor te toque más que nunca. Si el ES ya te llenó piensa que puedes ser lleno aún más, nunca dejes de esperar porque aún hay más. Si Dios te a hablado, seguro tiene más que decirte, espera.

Detente a esperar

La tercera cosa que te ayuda a lograr tus metas es pararte a esperar. No te muevas de ese sitio donde esperas al Señor porque eso lo provoca. Algo grande viene a tu vida. Espéralo y prepárate porque seguramente vendrá. Cuando Él te pregunte, dile: “Espero todo lo que no veo, sé que tienes mucho para mi”. No te impacientes ni desconfíes, espera con fe porque hay muchas promesas de Dios para tu vida.

Fe sin límites

Si tienes un enfermo en tu familia cree y espera a que Dios te regale salud. Todos tenemos muchas necesidades. Párate delante de Él, dile que crees y no te moverás hasta que obre en aquello que le has pedido. Nuestro trabajo en la iglesia es enseñarte a esperar en las promesas de Dios hasta el día en que Él obre.

Si estás esperando que algo ocurra, ofrécele tu vida al Señor y demuéstrale que tu fe está firme y que estás convencido que con esa actitud provocas algo grande.

Cree por más de Su espíritu y espera que te lo de. Él no retarda su promesa y con nuestra actitud lo urgimos a que nos herede. Declara que hoy recibirás lo que tiene guardado para ti.

El Señor no ha terminado contigo, más de su Espíritu puede venir a tu vida. Aunque seas tentado recuerda que Él no retarda sus promesas, rétalo con tu fe sin límites. Dios espera que le entregues lo que eres. Demuéstrale que aguardas por Sus promesas y bendiciones.


lunes, 20 de abril de 2009

Consecuencias de la Poca Fe

Consecuencias de la Poca Fe

(Hb 11, 6) “Sin fe es imposible agradar a Dios”

Fe = poner la confianza en Dios. Cada día nuestra vida, la necesitamos.

“La fe viene por el oir, y el oir la palabra de Dios”

El principal problema del creyente, es la falta de fe o la poca fe.

(Mt 6, 25-30) La poca fe produce ansiedad (preocupación), que nos quita la paz y el sueño.

Si no buscamos de Dios, como conquistaremos?

(Filipenses 4,19) Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta …

(1 Pe 5, 7) Echando toda mi ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de mi.

(Mt 8, 23-27) La poca fe produce temor

A veces creemos que no nos escucha, pero que padre no escucha a su hijo.

El Señor no quiere un clamor de desesperación, sino un clamor de fe.

Pueden venir muchas tormentas a tu vida, pero Él trae paz.

Temor es lo opuesto a la fe. Sino le crees a Dios, entonces le haces caso al diablo.

(Mt 14, 22-31) La poca fe produce inestabilidad

Pedro comenzó a caminar sobre las aguas(problemas, dificultades).Eso fue algo extraordinario, porque no se distrajo y miraba a Jesús.

Nunca debemos dejar de mirar a Jesús, el problema está cuando nos fijamos en las olas.

(Mt 16, 5-12) La poca fe produce distracción

Imaginen que tenemos un carro ultimo modelo, sino le echamos combustible nunca funcionará.

Igual pasa con nosotros; el devocional, la palabra, el congregarnos, ese es nuestro combustible.

Si ya hemos recibido un milagro de parte de Dios, porque Dios no haría otro?

(Mt 17,14) La poca fe produce impotencia espiritual

Si no usas el poder que Dios te da, eres un impotente espiritual.

“Que feo es tener algo, y no usarlo; verdad??”

El Señor solo nos pide fe como un grano de mostaza, analicemos esto:

100 semillas de mostaza = 1 cabeza de alfiler…

(2 Co 10, 4-5) El poder espiritual va de la mano de la fe.

La falta de fe, siempre trae consecuencias.

lunes, 23 de marzo de 2009

El Poder de la Fe

El Poder de la Fe

sarita3Por. Sara Castellanos
Hola a todos desde Singapur! Mi familia les manda saludos y también la banda Delirious?, ellos estuvieron acompañándonos durante toda la convención ministrando, y fue un tiempo muy especial el cual compartimos con ellos. Este viaje fue significativo porque llegué teniendo 16 años, y cumplí 17 esta semana. Para serles sincera recibí bastantes regalos.
Pude ver el respaldo de Dios en todo, estuve rodeada de las personas que más amo y de pastores que están 100% comprometidos con Dios y la visión. Fue un tiempo especial, y lo único que hay en mi corazón son palabras de agradecimiento hacia Dios por un año mas de vida que me dio.

En este viaje pude comprender lo importante de jamás permitir que nuestra fe mengüe; si uno baja su nivel de fe es como si entrara en estado de depresión espiritual. Escuché la historia de un hombre que durante la gran depresión económica en los Estados Unidos, tenía una tienda donde vendía hamburguesas, lo interesante era observar la actitud de todos al ver el estado de la economía; muchos de ellos empezaron a bajar los precios y varios negocios quebraron y cerraron para siempre; pero el negocio de este hombre siempre permanecía con una inmensa clientela. Hasta pudo mandar su hijo a la universidad y costearle todos sus gastos. Años más tarde, cuando su hijo llegó a visitarlo proveniente de la academia, quedo sorprendido pues su Padre mantenía los precios de los productos sin importarle la depresión económica; esto lo motivo a decirle que le bajara la mitad del costo a las hamburguesas.
Ese hombre había estado perdiendo la vista por un tiempo así que a causa de esto no leía el diario y al mismo tiempo era medio sordo entonces tampoco escuchaba nada de lo que estaba pasando a su alrededor, en otras palabras este hombre no se movía por la circunstancias y por eso vio la bendición en todas las áreas de su vida.

Un verso en la Biblia, por cierto muy conocido, dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Lo único que necesitamos es mantener nuestros ojos puestos en Jesús, puestos en la Cruz. Aunque estemos pasando por las peores circunstancias y el mundo diga una cosa, nosotros debemos permanecer ciegos y sordos a las cosas de este mundo, lo único que debemos contemplar es la Cruz. Hoy te motivo a que seas como este hombre que vendía hamburguesas, un hombre ciego y sordo a las cosas de este mundo; para que de este modo veas todas las riquezas que Dios trae a nuestras vidas cuando miramos a Jesús, las riquezas de la Cruz. Te motivo a que no dejes que en ningún momento, sin importa cual sea tu situación o tu problema, nunca dejes de creer, eso es lo peor que puedes hacer, eso es exactamente lo que el enemigo quiere que hagas. Hoy tú puedes dejar tu carga, tu problema y decidir confiar en Dios un ciento por ciento.

Es así como he visto milagros en Singapur, y el favor de Dios en todas las áreas de mi vida.

martes, 3 de marzo de 2009

La fe de la mostaza


Pastor Cash Luna
La fe de la mostaza

Creer es el principio de toda bendición. Para ser grande y alcanzar tus sueños debes tener la confianza de la semilla más pequeña y humilde.

Todos tenemos sueños que deseamos alcanzar. Lograrlo depende ser libres de toda atadura de pecado, aprender, adquirir conocimientos y no dejarnos dominar por nuestras emociones ni por el afán de riquezas. Estas condiciones son importantes, pero lo primero y fundamental es la fe.
Todo viene de Dios
En el 1er. libro de Crónicas 29:14 el rey David dice: Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.
Cuanto tenemos lo hemos recibido de las manos del Señor. No hay nada que Dios nos pida que no nos haya dado. En otras palabras, podemos decir que del mismo cuero salen las correas. Imagina al rey David, poderoso, general de los ejércitos, hombre rico, y adorador del Señor, sin embargo nunca dejó de reconocer que cuanto tenía era regalo de Dios. Su posición nunca le quitó la humildad. Hay quienes con poquito se corrompen. La inteligencia y humildad de una persona se mide por su actitud frente al éxito. Si tiene poco entendimiento, un pequeño logro lo hará arrogante, pero si su entendimiento es grande, no habrá éxito o logro que lo envanezca.
Cuando alcances tus sueños y seas bendecido en abundancia recuerda ser como David y reconoce que lo que tienes lo has recibido de las manos de Dios. Jesús dijo lo mismo: Señor, ahora todos saben que lo que tengo de tus manos ha venido. Empieza desde hoy. Ve a tu casa y agradece por lo que tienes, desde tus muebles hasta tu suegra.
Es importante tener retos en la vida y luchar por ellos. Si te esfuerzas por ser el mejor en lo que haces, recuerda que tu potencial y capacidad vienen de Dios. Nada de lo que hay dentro del ser humano y de lo que le rodea es obra de sus manos, todo tiene su origen en el Señor y las habilidades con las que dotó a sus criaturas. Aunque el hombre quisiera imitar a Dios en su capacidad de crear vida y formara un Frankenstein, tendría que reconocer que está tomando elementos de la creación divina. De la misma forma, quien se gloríe de alcanzar un título universitario debe reconocer que la mente y entendimiento para obtenerlo viene de Dios. Dile una y otra vez a tu Padre: todo lo que tengo de tu mano lo he recibido.
En 1ra. Juan 4: 9-10 leemos: En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Incluso el amor que debemos profesarle, viene de Él. Si podemos ofrendarle sacrificio y entrega, es porque Él lo hizo primero y nos enseñó la forma correcta de hacerlo. La medida de lo que recibes es lo que das. Si quieres recibir poco, ofrece poco. Pero el Señor lo dio todo, no se reservó ni a su único hijo, así que merece también todo de nosotros.
Fe en el Señor
En Marcos 11:22 leemos: Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
Jesús sabía que todos creían, pero les pedía que esa fe fuera puesta en el Señor. Cree en Dios. Tu problema no es falta de fe sino el mal uso que le das a la que ya tienes. Jesús no les reclamó falta de fe, sino que les pidió que creyeran en el Padre.
Marcos 9:22-24 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
En este pasaje un hombre habla del demonio que su hijo tenía dentro y ruega a Jesús que lo libere. Entonces el Señor le pidió que creyera por su milagro y el hombre reconoció que necesitaba ayuda para tener fe. El Señor puede hacer tanto como nosotros creamos. Su obra depende de nuestra fe. Los milagros ocurren y los sueños se alcanzan cuando nuestra fe les abre las puertas. Si tienes confianza en que Dios obrará, te relajas y dejas que tome el control de tu vida. Cuando alguien me pide consejo siempre digo: “Al que cree todo le es posible. Sucederá lo que creas que puede suceder. Dios puede sacarte de la tribulación si tú puedes creer que lo hará”. Él no te pide condiciones, solamente pide que creas.
Los cristianos dicen tener fe en Dios, pero muchas veces no son sinceros. Si tuvieran la fe que proclaman, tendrían una vida más gloriosa, pero deben ser humildes para pedir ayuda y luchar contra su incredulidad. Muchas veces se cambia la sinceridad por la imagen. No son movidos por lo que anhelan conseguir en Cristo, sino por lo que los hermanos dirán en la célula, en el trabajo o en su familia. Entonces viven frustrados. No asumas poses de fe en la iglesia. Si te cuesta creer, pídele al Señor que refuerce tu fe. Eso es tener una actitud sincera.
La palabra “sincera” viene del latín sincerum y significa “puro o sin mezcla”. Los romanos eran grandes escultores, pero cuando cometían un error con el cincel, arreglaban el defecto de la escultura moldeando los detalles con cera. Entonces, si alguien compraba una obra defectuosa, no lo notaba hasta cuando la cera se derretía con el sol. Otros utilizaban la cera para darle un color dorado y brillante a estatuas de menor calidad para que parecieran fabricadas con oro. Así que los clientes siempre pedían una escultura “sincera”. Ser sincero es mostrarte tal como eres y no como las personas pretenden que seas. La base fundamental de la fe es la honestidad e integridad delante de Dios. Nota que sólo después de sincerarse, el hombre del pasaje bíblico obtuvo el milagro de sanidad que buscaba. Dios se revela en la sinceridad.
Fe en ti mismo
En Romanos 12:3 leemos: Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Dios no pide nada que no haya proveído. Él te ha dado incluso la fe que necesitas para creer en sus Promesas, pero no la utilizas como debes. Crees en muchas cosas menos en Él. Incluso a veces la usas para argumentar en contra de su Palabra. Utiliza tu fe para atacar lo malo que te sucede y a favor de lo que Dios promete. No al contrario. El Señor te dio una medida de fe para que la uses en ti mismo. Logras lo que te propone si crees en lo que Dios te ha dado. Todo comienza con ese acto de fe que debe sustentar tu vida. Tus sueños se cumplirán cuando actúes como un hijo que confía.
El grano de mostaza
Mateo 17:20-21 nos comparte: Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará;y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
En la versión original no dice “poca” fe, dice “incredulidad”. Jesús nos da la clave para aumentar y reforzar nuestra fe: oración y ayuno. Cuando deseamos sanar a alguien, no debemos orar y ayunar por el enfermo, sino por nosotros para que crezca la fe y ser usados como instrumentos de la obra del Señor. El género de incredulidad no sale sino buscando a Dios con todo el corazón. Las cosas buenas suceden cuando erradicas tu incredulidad. Este pasaje de la Biblia pide que tengamos una fe como la del grano de mostaza, no de su tamaño minúsculo, sino de su temple y carácter, capaz de promover grandes cosas.
Mateo 13: 31-32 también nos ejemplifica: Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
Es importante que entiendas que estamos hablando del Reino de los Cielos, donde pueden alcanzarse todos los sueños. Nadie con sus ojos puestos en el reino de la tierra alcanza grandes logros, sólo con la vista en las maravillas del Señor se logran los milagros.
También es vital comprender que, como pequeñas semillas de mostaza, tenemos un gran potencial para crecer y dar frutos. Convéncete, si tienes fe y trabajas con tus ojos puestos en el Reino de los Cielos, llegarás a ser grande, aunque algunos te vean pequeño.
Jamás se menosprecian los inicios. La más pequeña de las semillas estaba convencida de su gran capacidad de crecimiento. Imagina a la semilla de mostaza junto a una de naranja, durazno o aguacate. No dejaría que la humillaran. Seguramente les diría: ahora soy pequeña, pero ya verán lo grande que llegaré a ser cuando me siembren, abonen y rieguen. No lo olvides, la Palabra te hará grande.
Nota que la Biblia dice que “se hace árbol”, no que “la hacen árbol”. Ella va más allá de su naturaleza y aunque está destinada a ser hortaliza, su fe la lleva a cambiar de especie y convertirse en árbol. No importa si es un árbol pequeño, lo importante es que trascendió sus propias fronteras y no se conformó con ser una hortaliza grande.
Además, viene la mejor parte, en sus ramas resistentes y frondosas anidan las aves del cielo. Las bendiciones del Señor anidan en las personas que luchan por sus sueños y crecen como la semilla de mostaza. Dios siempre hará algo más si usas tu fe para creerle y alcanzar tus metas. Confía en el Creador y en ti que eres su criatura. Eres su obra y te hizo maravilloso. Ten la humildad de imitar a la semilla de mostaza y al rey David. Lucha por llegar a ser más de lo que piensas y cuando lo logres dile al Señor “todo lo que tengo es tuyo, te amo porque me amaste y ofrendaré de lo que me diste”.
Tienes un gran potencial. Da gracias y bendice Su nombre, amor, fidelidad y misericordia. Recíbelo en tu corazón para que te ayude a realizar tus sueños.


sábado, 24 de enero de 2009

El Poder de la Fe -- Acordes


Do+ Sol+

Es pues la fe, la certeza de lo que esperas
La- Mi-
es pues la fe, el motor que impulsa tus velas
Fa+ La-
la fe te hace descubrir, el poder que se encierra en ti
Fa+ Sol+
para ver lo que no se ve, para poder seguir

Do+ Sol+
Es pues la fe, la moneda que adquiere todo
La- Mi-
es pues la fe, más valiosa que el mismo oro
Fa+ La-
la fe te sostiene, mirando hacia el frente
Fa+ Sol+
por la lucha fuerte, quien espera algo más

Do+ Sol+
La fe mueve montañas y eso tú lo conoces
Re-
la fe hace que viva lo que ya estaba muerto
Sol+
por la fe cobra aliento
Do+ Sol+
la fe no admite dudas, y no cruza los brazos
Re-
no se sujeta al tiempo, no se rinde al fracaso
Sol+
la fe sigue luchando
La- Re7
por la fe estamos vivos, por la fe es que soñamos
Fa+ Sol+
por la fe en su palabra cruzaremos el mar
Do+
y lo haremos cantando

Do+ Sol+
Es pues la fe, el lenguaje de los que triunfan
La- Mi-
Es pues la fe, lo que te hace llegar arriba
Fa+ La-
la fe te hace producir lo que no has producido
Fa+ Sol+
la fe te abre el camino hacia tu libertad

Fa+
por la fe levántate y anda
Do+
por la fe extiende tus alas
Re-
nada podrá detener
Sib……………… Re- Sol+
el poder de la fe Coro 2 veces

viernes, 19 de diciembre de 2008

¿ME CASE CON LA PERSONA INDICADA?

¿ME CASE CON LA PERSONA INDICADA?


“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante

a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.”
Santiago 1:6-8


Cuando hablamos de la persona con quien nos casamos nos estamos refiriendo aquella que el Señor escogió para que pasáramos el resto de nuestras vidas con ella. El matrimonio para Dios es algo tan sagrado y tan importante que si un líder quiere trabajar con multitudes, debe primero liderar su hogar, debe llevar una familia sacerdotal. Una frase que impacta de los pastores Cesar y Claudia Castellanos: – si usted puede liderar su hogar, puede liderar una multitud –

En el libro de Santiago el Señor nos habla de la duda, cuando nosotros permitimos que el enemigo ponga dardos en nuestra mente y nos ponga la semilla da la duda, van a venir diferentes circunstancias que nos dice: ¿pero esa si fue la persona clave? ¿esa fue la persona para toda la vida? y vienen conceptos equivocados y la causa es la inseguridad ante los conflictos que hemos tenido como pareja, también la incapacidad para resolver los conflictos que tenemos como pareja, la obstinación de decir – yo tengo la razón – y no aprender a ceder frente a ese conflicto, de decir – tu te equivocas pero yo no me equivoco- y ahí es cuando empieza el enemigo a mandar dardos sobre nuestra mente, a decirnos, - esa no era, ese no era, te equivocaste, te apresuraste- quisiste la felicidad, pero si quieres seguir con ella o con él tienes que aguantarte, pero hoy vamos a destruir esos conceptos a acabar con ellos, a destruir en la cruz del calvario esos argumentos que han venido a nuestra mente a contaminar.

Algunas frases que la gente comúnmente menciona acerca del matrimonio, frases que nosotros como lideres cristianos debemos sacarlas de nuestra mente y acabar con ellas:
“No somos compatibles” “El y yo somos tan diferentes, “No nos entendemos en nada” o “Somos como el agua y el aceite” otros dicen “nos declaramos la independencia, usted por su lado y yo por mi lado”. Estas son frases que están marcando maldición sobre nuestros hogares y que están trayendo divisiones sobre la pareja. Dios quiere que podamos abrir el corazón y decirle – Señor necesito ayuda, quita toda la maldición de mi vida, ayúdame a tener un hogar hermoso -.

¿De donde vienes esas palabras?

1. DE LA HERENCIA Y LAS TRADICIONES DE NUESTROS PADRES: Josué 24:14-15

Josué viene a confrontar al pueblo porque entraron a aprender todas las costumbres de los amorreos, de las tierras que habían conquistado. Desde que un niño está en le vientre de su madre está aprendiendo: aprendemos a tomar alimentarnos, a gatear, a pararse, a caminar, a leer, todo es un proceso de aprendizaje, cada día estamos aprendiendo y nuestros padres nos enseñaron en vivo y en directo muchas cosas que nos hicieron daño, nos dieron una herencia de costumbres y malos hábitos, una herencia que vivimos en nuestras casas, posiblemente de peleas, conflictos, etc; y aprendimos en nuestros hogares la herencia del divorcio, de la separación, de los malos tratos, del hablar fuerte, y cuando vamos a empezar nuestro hogar, las mismas costumbres que aprendimos, la herencia que nos dejaron nuestros padres se vienen a manifestar en aquel hogar que estamos formando. Pero en el nombre de Jesús de Nazaret vas a renunciar a esa herencia que viene del pasado, que te ha hecho pelear, tener conflictos, tener un hogar de división y lo vas a llevar a la cruz y vas a decir – Señor, así como Josué lo expresó, yo y mi casa serviremos a Jehová.

2. LA GUERRA DE LOS TEMPERAMENTOS:

Terminamos diciendo – tu no eres la persona, yo me equivoqué- porque nos desconocemos, parece que hubiesen pasado los años y no nos conociéramos como somos. Por lo general los temperamentos fuertes se atraen con aquellos que son melancólicos, o al contrario. Dios unió a las parejas con temperamentos opuestos para que se complementaran. Si los matrimonios entendieran que los temperamentos en las manos de Dios son una gran bendición, se esforzarían más en tener comunión con Él. Generalmente las parejas se forman de temperamentos diferentes, pero lo que debemos hacer es pedirle al Señor que nos ayude a conocer a nuestro cónyuge y aceptar su temperamento.

3. PALABRAS OFENSIVAS:

Cuando la pareja tiene un conflicto, una situación difícil y no sabe como enfrentarlo, entonces acude a la ira, al enojo y a las malas palabras. La palabra ofensiva es la que no corrige la actitud, sino que destruye la personalidad del cónyuge; por ejemplo, cuando hay atentado contra el intelecto de la persona, contra el pensamiento o la inteligencia del otro: ¿No pudo?, ¿No es capaz?. Eso causa una herida y destruye la personalidad.


La burla física o emocional. La palabras sarcásticas parecen puñales, aunque parezca mentira, a veces son pronunciadas en el matrimonio, afectando de esta manera la estima de alguno de los cónyuges. La palabras son muy poderosas, pues activan la esfera espiritual, y quedan martillando en las mentes, pudiendo ocasionar heridas graves; y estas heridas traen como consecuencia, rencor, odio y venganza. Y como consecuencia viene la duda - ¿por qué me case con él o con ella?.

4. NO CONFIAR EL UNO EN EL OTRO:

Los celos son síntomas de inseguridad y desconfianza, y han sido muchos ,os atropellos e injusticias cometidos por su causa; son un espíritu demoníaco que entra a una persona debido a la falta de estima y seguridad en si mismo. Si presenta este problema en tu vida, debes renunciar a toda duda y desconfianza hacia tu cónyuge, y comenzar a llenar tu mente de imágenes de fe y confianza.

5. ARTIMAÑAS DEL ENEMIGO:

Cuantas mujeres han caído en la trampa del enemigo, permitiendo que las que fingían ser sus mejores amigas hayan terminado robándoles a sus esposos. Sabemos que la mayor protección para los matrimonios es guardar siempre al armonía m}como pareja, y mantenerse muy alerta para no dar lugar a la mujer ajena ni al hombre extraño. Es fundamental que el marido siempre encuentre leche y miel en su casa, que pueda disfrutar de lo agradable que es el matrimonio.



“ANIMO A LAS MUJERES A QUE CONFIEN EN DIOS, PUES A PESAR DE LAS ADVERSIDADES EL SEÑOR ES EXPERTO EN HACER MILAGROS, Y LOS MÁS INTERESANTE ES QUE EL QUIERE USARLAS PARA QUE OCURRAN.
A LOS HOMBRES LES MOTIVO A QUE SE INSPIREN, VENZAN EL TEMOR O LA INDIFERENCIA, Y SE ATREVAN A ELOGIAR A SUS ESPOSAS CON FRASES CORTAS”
(Pastor Cesar Castellanos Domínguez)


Bibliografía: 7 Verdades para fortalecer el matrimonio, Pastor Cesar Castellanos
Biblia Reina Valera, Edición 1960 –1995

domingo, 9 de noviembre de 2008

EL PODER DE LAS PALABRAS DE FE

Por el Pastor César Castellanos


"Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros" (Números 14:28). Josué y Caleb fueron los únicos de los diez espías que hablaron de una manera diferente. Ellos decidieron creerle a Dios y trataron de mover al pueblo a que actuara en fe y tomara posesión de la tierra. Dios se agradó tanto de ellos que le dijo a Moisés: "Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión" (Números 14:24).

Los efectos devastadores de las palabras de queja
Por otro lado, la mayor parte del pueblo se había quejado contra Dios diciendo: "¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?" (Números 14:2-3). La respuesta de Dios al pueblo fue: Cada palabra que han expresado, se ha convertido en un decreto. Y eso es lo que exactamente haré, morirán en el desierto. Cuarenta días reconocieron la tierra, cuarenta años andarán en el desierto. Vuestros hijos llevarán vuestras rebeldías hasta que seáis consumidos en el desierto.
"Aquellos varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová. Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, quedaron con vida de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra" (Números 14:37, 38).
Tenga un corazón agradecido
Josué y Caleb, al confesar ante el pueblo las promesas de Dios, estaban honrándole ante toda la congregación. Y pasados cuarenta años, fueron los líderes que introdujeron al pueblo de Israel en la tierra prometida.

Las palabras del sabio y las palabras de necio
Salomón dijo: "El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según la obra de sus manos" (Proverbios 12:14).
"Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, mas los labios del necio causan su propia ruina" (Eclesiastés 10:12).
"La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma" (Proverbios 18:7).

Una mente de vencedor debe significar en la vida de cualquier creyente el inicio de una vida de éxito, de conquistar y poseer las promesas que nuestro Dios nos ha dado en las diferentes áreas de la vida: en nuestra relación con Dios, con nuestra familia, ministerio, finanzas, trabajo y salud.